© Diego Mosquera 2019

  • w-facebook
  • Twitter Clean
  • w-flickr

Cámaras trampa (Fototrampeo)

El deseo de observar vida silvestre sin alterarla se remonta a los cazadores-recolectores que construyeron los primeros "blinds" (lugares camuflados desde donde se tiene una buena vista de animales sin que ellos lo noten). Hoy nuestra habilidad para observar vida silvestre se ha visto enriquecida gracias al desarrollo de la fotografía y mas recientemente, al desarrollo de innovaciones tecnológicas (baterías pequeñas, fáciles de cargar, luces led y sobretodo, equipos digitales). Ahora podemos observar una gran variedad de vida silvestre que habita diferentes hábitats, a cualquier hora y bajos las condiciones climáticas mas extremas. 

 

 

Gracias a esta "nueva" tecnología (cámaras que se disparan al detectar un animal en frente) hemos logrado tener acceso sin precedentes a diversas formas de vida que habitan nuestros ecosistemas. Y lo mejor, sin molestarlos! Incluso gente sin ningún entrenamiento científico puede ahora hacerse preguntas tan simples como "Que animales visitan mi jardín en la noche?". Los estudiosos de la vida silvestre utilizan equipos de fototrampeo para hacer preguntas un poco más profundas, como "Qué animales habitan un área determinada?", "Qué están haciendo cuando están activos?" o incluso "Cuantos hay?". El encontrar y descubrir especies raras o crípticas (que se camuflan muy bien), el tratar de establecer la distribución de las especies, el documentar sus hábitos alimenticios, monitorear su comportamiento o estimar el tamaño de las poblaciones son tareas ahora respondidas con la ayuda de la fotografía remota. Estas fotografías, sin duda, valen mucho más que palabras!

Las trampas cámara han sido utilizadas con éxito para estudiar poblaciones principalmente de felinos, pero también para otras especies como Coyotes (Canis latrans), Osos de Anteojos (Tremarctos ornatus), Osos negros (Ursus americanus), Antílopes (Cephalophus harvey), Tapires (Tapirus terrestris) y muchas, muchas especies más. Sin duda, las cámaras trampa se han convertido en una herramienta importante para el monitoreo de especies terrestres que son raras o crípticas.

 

Pero, y para qué estudiar animales con cámaras trampa? Tristemente, la destrucción de hábitat es sin duda la más seria amenaza que enfrenta la diversidad biológica a nivel mundial, y si no sabemos más sobre los animales, no podremos protegerlos. A lo largo del siglo pasado, la extinción de especies se ha acelerado tanto que se estima que hoy en día las especies se extinguen 1000 veces más rápido de lo que podría esperarse por causas naturales. Y sí, nosotros tenemos la culpa. A escala global, la ecología de muchas especies de carnívoros y otros grupos aún permanece poco entendida, por lo que no sabemos como responden estas especies a cambios en su hábitat y a variaciones en sus poblaciones. Esto es una buena excusa para estudiarlos y constituye un reto para la biología de la conservación, porque la declinación de poblaciones de animales silvestres es un problema muy serio. Alrededor del mundo la mayoría de carnívoros, especialmente los felinos grandes (gatos), cánidos (perros) y úrsidos (osos) enfrentan múltiples presiones. Como dije, la pérdida y degradación de hábitat, la cacería indiscriminada y el comercio ilegal amenazan seriamente a estas especies. Pero conservar especies implica no sólo el conocimiento de su ecología sino también el conservar espacios que son críticos para su supervivencia.

 

Fotos: Diego Mosquera / Proyecto Cámaras TBS

A finales del año 2004, la EBT, gracias a National Geographic, adquirió una docena de cámaras trampa. Estas cámaras se montan en el bosque y se activan con sensores de calor y movimiento. Empezamos un proyecto pionero en el Ecuador al que llamamos "Proyecto Cámaras", que fue desarrollado con varios objetivos en mente. Primero, queríamos saber qué animales habitan en el bosque. Uno puede pasar horas y horas en el bosque sin ver un solo animal, pero eso no significa que no estén ahí. Significa, mas bien, que se ocultan muy bien. La idea era iniciar un monitoreo a largo plazo con cámaras trampa para obtener información sobre ocurrencia, patrones de distribución y abundancia relativa de mamíferos y aves terrestres y ver como esos patrones cambian a través del tiempo. La meta es desarrollar una línea base antes de que las actividades humanas se incrementen en la región. Aunque los niveles de alteración del área se han incrementado en algún nivel (por ejemplo, cacería de menor escala a lo largo del Rio Tiputini, actividades de prospección sísmica en la área este y sur de la Estación, dentro del PNY por la concesión a compañias petroleras), el área aun permanece intacta en su mayoría. Por esto, la generación de información esta directamente influenciada por el factor tiempo.

 

También queríamos documentar la importancia de áreas minerales (llamadas saladeros) como recursos para diferentes especies (por ejemplo, tapires o venados) y como la utilización de estas áreas varía no sólo entre especies sino estacionalmente. Los saladeros son recursos vitales para determinadas especies, pero son espacial y temporalmente variables en ocurrencia. Aun más, dado que estas áreas son objetivo de indígenas y cazadores, el documentar su importancia puede facilitar esfuerzos para conservar esas áreas en cuanto sea posible.

Los resultados que hemos obtenido demuestran la importancia de proteger Yasuní. Hasta hoy tenemos más de 100.000 imágenes de fauna que confirman que la vida silvestre sigue siendo abundante en las partes remotas de la región. Animales muy raros y elusivos como el perro de orejas cortas, jaguarundis o armadillos gigantes han sido fotografiadas con las cámaras. Hemos visto enormes densidades de venados, pecaríes y tapires y las densidades de ocelotes y jaguares parecen ser mucho mayores que en cualquier otro lugar. Los jaguares, por ejemplo, requieren de grandes extensiones de territorio para poder sobrevivir. Dentro del área de la Estación hemos registrado más de 20 jaguares diferentes en los últimos 11 años. A los jaguares los podemos diferenciar por el patrón de manchas en su pelaje, que es único en cada individuo. De la misma forma, hemos detectado al menos 50 ocelotes diferentes, muchos en el mismo espacio y tiempo.

 

 

 

 

 


 

La utilización de cámaras trampa ha revelado una gran cantidad de información sobre la abundancia de fauna y sus movimientos. Debido a que nuestro estudio se ha centrado en un lugar sin ningún tipo de presión o de cacería, podemos suponer que el bosque se encuentra en un estado muy similar a lo que la Amazonía pudo haber sido antes de la primera llegada de los humanos hace más de 10.000 años. Esto hace de la Estación de Biodiversidad Tiputini un sitio aún más valioso para investigación,  ya que el método científico en su forma más pura requiere un punto de control para todas las comparaciones. Hemos establecido entonces un amplio conjunto de datos que representa un "antes" en uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad en la Tierra. Las razones abundan para continuar nuestros estudios y para realizar todos los esfuerzos posibles para mantener el lugar en estado natural. Y no sólo TBS sino toda la región que nos rodea. Es importante, en la medida de lo posible, mantener el área libre de interferencia humana sustancial, en especial de cacería.